KENIA

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RUTA

VIAJANDO POR KENIA

Antes de nada os explico un poco sobre cómo facturar la bicicleta en el avión.
La bicicleta hay que ponerla dentro de una caja de cartón para poder subirla al avión. En cualquier tienda de bicicletas puedes obtener dicha caja.

Pagas una tasa extra por la bici dependiendo de la aerolínea.

En mi caso, con Royal Air Maroc no pagué nada, y eso que en la web decía que eran 150 euros por trayecto. Cosas que pasan cuando viajas en bicicleta.

Recomiendo si llegáis y salís desde la misma ciudad reservar la primera noche en algún hostal. De esta manera tendréis dos problemas solucionados. El trasporte desde el aeropuerto y lo más importante, un lugar dónde guardar la caja de cartón para la vuelta.

Al llegar a Nairobi me vinieron a buscar desde el Karen Camp Hostel, donde pasé la primera noche y dónde me guardaron la caja hasta la vuelta 🙂

Al día siguiente, ya en el hostel, después de descansar del viaje, me puse a montar mi bicicleta para empezar mi primera experiencia cicloviajera.

Me fui a  Mombasa, son casi 500km. La carretera es muy mala para viajar en bicicleta, hay mucho tráfico de camiones.

Mombasa es el puerto más importante de la costa Shuawili, y dónde llegan camiones procedentes de Ethiopia, Uganda, Ruanda  y Burundi. La carretera no tiene arcén y el último tramo todavía está en obras (enero 2017).

No tardé mucho en darme cuenta que había cometido un error en pillar la Mombasa Road. En esas condiciones tardaría una semana en llegar al Océano Índico.

Por la tarde a la altura de Machakos, vi un autobús y no lo pensé dos veces, fui a preguntarle si iba a Mombasa, me dijo que iba a Emali, estaba en mi trayecto y no lo dudé, me subí al autobús con la bicicleta. Esto no es un problema en África, es normal que los autobuses vayan hasta los topes de cosas.

Al llegar a Emali ya estaba oscureciendo y fui al único hotel que hay, situado al borde de la carretera.Tiene un supermercado y un restaurante 24 horas justo al lado. Debido al tráfico continuo de la Mombasa Road siempre hay gente.

Esa noche  dormí en el jardín del hotel, pregunté por el precio de una habitación y me pedían 25 $ ,demasiado para mí, pregunté si podía plantar la tienda de campaña en el jardín y me dijeron que sí , y gratis.

Al día siguiente me subí a otro autobús que me llevó hasta Mombasa. Luego pedaleé hasta Tiwi, una aldea al lado del Índico donde hay una camping por 4 euros.

El sitio es increíble, estás en la playa mismo. Ideal para descansar y relajarte, pasé una semana en ese lugar. Luego volví a Mombasa en bici y pillé un autobús nocturno de la compañia Modern Coast, es la mejor línea de larga distancia en Kenia, tiene hasta wifi.

En Nairobi me encontré con mis amigos de Cinecicleta con quienes iba a ciclar durante el resto de mi estancia en el país.  Habíamos planeado encontrarnos en Kenia y poder participar en este maravilloso proyecto.

Cinecicleta es un proyecto sostenible alrededor de Africa, compuesto por Carmelo e Isa. Empezaron su viaje en diciembre de 2015, en Madrid, y sueñan con llegar a Madagascar.

LLevan un carro enganchado a una de las bicis. Dentro hay una bici estática ,que es la que genera energía , un proyector y una pantalla.

Proyectan en aldeas donde antes nunca ha llegado la magia del cine. A cambio sólo piden comida y un sitio para dormir.

Antes de partir otra vez con la bicicleta nos fuimos de safari al Masai Mara, donde vimos los cinco grandes: leones, búfalos, elefantes, leopardos y rinocerontes.

En el centro de Nairobi se puede organizar un safari Low Cost muy fácilmente, hay en la calle trabajadores de distintas compañías de safaris. Ellos vienen al verte. Muzungu (hombre blanco en Shuawili) es igual a safari.

El precio rondó los 300 euros, por tres días y dos noches.Duermes fuera del parque muy cerca de la entrada. Entra el trayecto de Nairobi hasta el parque, la vuelta, la comida y dormir. Importante llevar agua, donde duermes puedes comprar pero son precios europeos.

El safari en el Masai Mara es bastante invasivo, vas con un vehículo con el que llegas a estar muy cerca de los animales e incluso cortarles el paso.

Yo antes había echo más safaris, en Uganda ,en Ghana y en Benin. Nunca antes el vehículo se había salido de la pista forestal. Pues bien, esto en el Masai Mara es muy común,  cuando ven un animal van a por él y que el turista pueda sacar la mejor foto.

Otra cosa que no me gustó es que, el gobierno ha expulsado a Los Masais, históricos pobladores de este Parque Nacional, y obliga a pastar sus animales fuera de sus tierras.

Para el gobierno es más importante el turismo que su propia gente.

La ruta la podéis ver en el mapa, una ruta circular a través de las montañas y valles del centro de Kenia, cruzando dos veces el Valle del Rift, pasando cerca del Monte Kenia, la segunda montaña más alta de África, cruzando los lagos de las Tierras Altas, Nakuru, Elmenteita y Naivaisha, y atravesando aldeas.

Para ir al lago Nakuru hay que pagar entrada porque es un Parque Nacional, hay animales dentro, inclusive leones. No se puede entrar en bicicleta, tienes que organizar un safari.

En el lago Elmenteita no hay que pagar, hay varios campings, nosotros nos quedamos en el Oasis Camp por 500 shilings la noche. El sitio es muy bonito, estuvimos sólos. El lago está lleno de pelícanos, flamingos y muchisimas más aves. Desde donde pusimos la tienda se ve perfectamente el lago.

En el lago Navaisha estuvimos en el Fisherman Camp, por 700 shelings. El sitio es muy bonito, es increíble ser despertado por los ronquidos de los hipopótamos. Hay una valla entre la zona de camping y el lago para evitar el paso de los hipos, pero puedes verlos a escasos metros. La experiencia mola mucho. 🙂

Una sorpresa fue Ítem, un pueblo en el altiplano del Valle del Rift, situado a 2300metros de altura, donde entrenan los maratonianos keniatas. Pudimos ver a un montón de gente entrenando junto la carretera con un mismo sueño, salir de la pobreza.

Recomiendo ir al Hell´s Gate National Park porque es posible entrar con la bicicleta. Darte una vuelta por este parque rodeado de jirafas, búfalos, antílopes, babuinos… es una experiencia única. La entrada cuesta 30$.

No faltan las tiendas pequeñas de comida junto a la carretera, dónde venden frutas, verduras, cacahuetes, agua, pan de molde… En los pueblos hay supermercados dónde puedes comprar de todo: arroz, pasta, leche, avena, chocolate, frutos secos, yogur, miel… Es fácil adquirir comida a lo largo del país.

Para dormir, nosotros dormimos en las iglesias sin ningún problema, preguntamos si podíamos poner la tienda de campaña en el jardín para pasar la noche, y siempre nos decían que sí ,sin problemas e incluso te dejaban ducharte., algunas veces hasta nos daban de cenar y desayunar.

Las carreteras son muy montañosas, suben y bajan y el calor aprieta al medio día. Nosotros aprobechávamos para comer y echarte una siesta a la sombra.

Las pistas están en muy mal estado, con muchos agujeros y con muchas piedras. Por lo que casi siempre te obliga a ir por carreteras principales con lo que eso conlleva, mucho tráfico.

En definitiva, Kenia no es el mejor país para rodar en bicicleta, por el tráfico y por los desniveles que tiene, pero tiene la ventaja que puedes comprar de todo para alimentarte. Hambre no pasarás.

La gente es amable y siempre tienen curiosidad por un extranjero que se acerca a su aldea en bicicleta.

 

A continuación os invito a que visualicéis los vídeos de Viajando por Kenia en bicicleta.

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