El Salvador

América ,

 

El Salvador se escribe con s de Surf

La Frontera de Valle Nuevo es mi entrada a El Salvador, un subida fuerte es la carta de presentación.Son pocas subidas las que me quedan en Centroamérica, luego viene el descenso hasta el Océano pacífico.

Esta parte de El Salvador es muy bonita, me gusta el clima, la montaña y sus cafetales.Tiene una serie de pueblos muy bonitos a lo largo de la Ruta de las Flores, com la Concepción de Ataco.Este pueblo me sorprendió por lo bonito que es, las calles son empedradas, tiene pinturas en la calle y se respira un aire tranquilo y agradable.De los pocos sitios en el Salvador que me apeteció quedarme más tiempo.

El océano Pacífico aparece en el horizonte tras un descenso de 30 km, el calor y la humedad también me dan la bienvenida.

La gente es amable y sonríe bastante, me saluda con alegría, pronto se me olvida ese cliché que tenía en la cabeza que el Salvador es un país peligroso y que es un país de Maras.

Estoy en plena época de lluvias y por las tardes siempre me llueve.Las lluvias son localizadas, llueve unas horas y luego para, esto hace que pueda pedalear por la mañana y descansar por las tardes.

Las lluvias no es un inconveniente, se puede pedalear en época de lluvias por Centroamérica sin problemas.Yo diría que hasta recomendable por el fresco que producen esas lluvias y las consecuencias que eso conlleva, todo tiene un color a vida.

En el Salvador hice noche en playas surferas como el Zonte o el Tunco, si no surfeas pocas cosas tienes que hacer.

El Salvador se escribe con s de Surf porque todo el turismo se congrega en la costa.El país tiene buenas olas a un precio asequible para los estadounidenses, canadienses o europeos que llegan aquí buscando buenas olas y cerveza barata.

El Salvador funciona con dólares americanos y hay una gran diferencia de precios entre el interior y la costa, en las zonas de surf se triplican los precios.

De la playa vuelvo a pasar al interior del país, al pueblo de Zacatecoluca.Me dicen que es uno de los pueblos más peligros del Salvador, aquí está la Mara 18 y la Mara Salvatrucha, cada uno gobierna su barrio.Yo no vi nada de eso, tampoco me adentré en los barrios y nunca dejé de pedalear por la carretera principal, tampoco entré en las grandes ciudades.

Las Pupusas son la comida nacional, están hechas de tortillas de maíz o de arroz, rellenas de frijoles con queso, chicharrón con queso, rajas con queso, etc.

Mis últimos días en el Salvador los paso en la playa de Esternón.En el hostel la Tortuga Verde, al verme llegar con la bicicleta me dicen que la primera noche es gratis, una cama después de tanto tiempo se agradece.Los siguientes días me fui acampar al lado por 2 $.

La playa es larga y agradable al baño, con buenas olas para surfear, siguiendo el dicho ¨allí donde fueras haz lo que vieras ¨aprovecho para iniciarme por primera vez en este deporte y surfeo mis primeras olas, o mejor dicho la espuma jajja

El Salvador me ha parecido un país fácil para pedalear, pequeño y bastante plano.Hace mucho calor al mediodía y con mucha humedad. Las carreteras son agradables y con bonitas vistas a los volcanes.

Los Salvadoreños son un pueblo amable, simpático con el extranjero y con una bonita sonrisa.Son conscientes que tienen un problema con las pandillas pero que eso no les hace perder las ganas de vivir y de salir adelante como pueblo y como país.

 

¨ Sólo lo desconocido aterroriza a los hombres, pero lo desconocido deja de serlo para quien lo encara.”

Saint-Exupéry

 

 

 

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