Panamá

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Entro a Panamá por Paso Canoas, es un país más barato que Costa Rica pero todavía es un poco caro, es un país dolarizado.Tiene bastante influencia americana pero vuelvo a ver comunidades indígenas cosa que me alegra.

La provincia del Chiriquí me da la bienvenida, la atravieso por la parte del Pacífico.En idioma indígena Chiriquí quiere decir Valle de la Luna, los indígenas que habitan estas tierras son los Ngäbe-Buglé.

Vuelvo a dormir en los Bomberos, me vuelven a dar apoyo cosa que agradezco, porque un ducha de agua dulce se agradece en un clima tan húmedo y caluroso.

Al mediodía siempre paro de pedalear debido al calor que hace, me voy a una playa y pongo la hamaca para echarme una siesta bajo las palmeras.En la playa de las Lajas mientras estaba en la hamaca apareció una ballena en el horizonte, me alegró el día, fueron unos 20 minutos que la ballena estuvo rondando enfrente de mi.Fue un regalo, algo maravilloso es ver a estos gigantes del océano.

Siguiendo la Panamericana hacia el sur, me desvié entrando a la Península de Azuero, en la costa occidental, conocida como la Perla del Pacífico.Visité el pueblo de Pedasí, un pueblo costero muy colorido, muy tranquilo y agradable para pasar unos días, también visité y acampé en las playas de Cambutal, una zona bastante apartada donde empieza ahora el turismo, muy cerca del Parque Nacional Cerro Hoya.En esas playas dando un paseo me topé con un par de centenares de tortugas pequeñas que acababan de salir del cascaron y se dirigían al océano.Fue otro regalo que no esperaba pero fue una delicia ver a estos pequeños como por instinto se van adentrando al Pacífico.

Después de pasar unos días por esta península volví a la Panamericana para cruzar el canal de Panamá y luego pasar una noche en Panamá City.

La ciudad es un contraste en si, tiene una zona muy humilde y otra muy rica.La zona rica es la zona financiera llena de rascacielos, el corazón de los famosos ¨ Panamá Papers ¨.Un paraíso fiscal que muchas empresas y personas utilizan para blanquear dinero.

De la city me fui hacia el Tapón del Darien, ese trozo de jungla que separa Colombia con Panamá y que no hay manera de pasar por carretera de forma legal.Dicen que hay senderos que puedes pasar pero están fuera de la ley.Esa zona está controlado por narcotraficantes y traficantes de personas.

Yo decidí pasar el Darien por la costa del caribe, en varias lanchas rápidas que te transportan de isla en isla de la comunidad indígena de los Guna Ayala, por el Archipiélago de San Blas.

Una vez en la panamericana dirección Darien, me desvié hacia el caribe, al puerto de Cartí.La carretera está asfaltada pero es muy dura, tiene muchas subidas y bajadas con mucha pendiente.A los pocos kilómetros entro en el territorio Guna Yala, hay una frontera que está guardada por los propios Gunas, hay que pagar 20$ como extranjero.Lo más curioso es que los propios panameños también tienen que pagar y eso que en teoría es territorio de Panamá pero es gobernado por esta comunidad indígena.Me parece sorprendente pero maravilloso.Ellos mismos administran su territorio y lo gestionan.No dejan que capital de fuera invierta y construya grandes hoteles ni nada.Me parece un ejemplo de como se deberían hacer las cosas.Esto dice mucho de esta gente.

Cuando llegué al puerto hay que pagar 1$ solamente por entrar, hay dos zonas, fui a las dos a preguntar cuando salían las barcas hacia Puerto Obaldía, es el penúltimo pueblo de Panamá y de parada obligatoria para que te sellen salida del país en el pasaporte.

Esperé unas horas y me llevaron en una lancha a motor a la Isla Gardi Sugdub, muy cerca del puerto, en el precio de la barca, 2 $, me dieron una cama en la habitación del Hostel-Restaurante al que te llevan y en el que tienes que negociar el precio para la barca siguiente.

La isla Gardi Sugdub es una isla donde viven los Guna Yala, no tiene playa, está completamente llena de casitas indígenas construidas de madera.Es interesante dar un paseo por la isla, es muy pequeña.No es turística es 100% indígena, tampoco pienses en una isla paradisiaca, solo hay casitas.Se puede comprar comida pero yo recomiendo llevar latas de comida como sardinas, para toda la travesía, es más económico.

Me dijeron que la barca que salía directamente a Puerto Obaldía ya no sale, el dueño de la barca la vendió y ese trayecto ya no es directo.Al día siguiente agarré una barca que me llevó a La isla de Caledonia, pagué 115$, fueron unas 7 horas de travesía, íbamos más gente, unas 15 personas todas de la comunidad y que vivían en las islas cercanas del archipiélago.

Cuando llegué a la isla Caledonia, pregunté por la siguiente barca que me llevara a Puerto Obaldía, me dijeron que ninguna barca salía Puerto Obaldía ese día.Cuando pensaba que me iba a quedar una noche o más, pasó una barca colombiana que se iba a Capurganá (Colombia), ellos estaban de ilegales y no me podían dejar en Puerto Obaldía y me tenían que dejar en la Miel, último pueblo de Panamá.

Una vez en la Miel debería agarrar otra barquita y retroceder hasta Puerto Obaldía.El trayecto fueron dos horas y pagué 30$, éramos tres colombiano y yo, la lancha era pequeña y funcionaba a motor.Bordeamos la costa del famoso tapón de Darien, yo pensaba que no había nada pero si hay, hay aldeas de pescadores que viven del mar.Muy interesante es hacer este trayecto con una canoa e ir descubriendo esta costa salvaje e inhóspita.

Una vez en la Miel, ellos me dejaron y se fueron a toda prisa hacia Capurganá(Colombia) para que el ejercito de Panamá no les pillara.

El ejército cuando llegué se sorprendieron que no haya pasado por Puerto Obaldía antes y empezaron hacerme preguntas de quien me había traído hasta ahí, todo el mundo sabe que es ilegal no pasar primero por Puerto Obaldia.Yo me hice el loco y mentí sobre la descripción de la barca y de la gente que me llevó para que no les metieran una multa o confiscaran la barca.

La Miel es un paraíso costero todavía en territorio panameño, con una playa muy bonita, azul turquesa y arena blanca.En el pueblo no hay coches ya que no hay carreteras.El aire es puro como pocos sitios en este mundo, sin ruidos.Es un sitio muy agradable.Desde la Miel se puede ir a Colombia andando por un sendero que te lleva a Sapsurro, no necesitas pasaporte y es otro paraíso sin coches , costero con una playa caribeña.

Acampé en el campo de fútbol del pueblo delante de cuartel del ejército, al final me hice amigo de los soldados y ellos mismos me dijeron quién me podría llevar a Puerto Obaldía.

Al día siguiente una barca salía a Puerto Obaldia, tardé unos 30 minutos y pagué 20$.En Puerto Obaldía pase por la aduana, me registraron las alforjas y tuve que esperar al día siguiente para ir a emigración y me sellaran la salida del país en el pasaporte, hice noche acampando en la cancha de fútbol.Hay restaurantes si quieres comer, yo cociné la cena ya que me quedaba comida.

Al día siguiente pasé por la pequeña oficina de emigración, me sellaron y me fui al puerto a esperar la siguiente barquita que me llevara a Capurganá, mi entrada a Colombia.

A las pocas horas apareció una barquita que me iba a llevar a Capurganá por 15$, fue una hora de trayecto.

Capurganá es otro paraíso costero del caribe colombiano anclado en la selva del Darien, no hay carreteras por lo que tampoco hay coches, no hay ruido ni contaminación, pero sí que hay muchos hoteles , restaurantes. Allí esta la oficina de emigración que me sellará la entrada a mi nuevo país, Colombia.

En Capurganá hice una noche en un camping para el día siguiente agarrar mi última barquita hacia Necoclí, donde empieza la carretera para yo poder empezar a pedalear.La barca era grande, era una barca de turistas, vienen muchos de Medellin a pasar unos días y luego se vuelven.El precio no hay que negociarlo porque ya está estipulado.Son 100.000 (33$) pesos colombianos por persona y 30.000 (10$) pesos colombianos por la bici.

Aquí terminó mi aventura para cruzar de Panamá a Colombia, al final fueron 6 días , 6 barquitas y cerca de 200$ gastados.

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¨ Sólo lo desconocido aterroriza a los hombres, pero lo desconocido deja de serlo para quien lo encara.”

  Saint-Exupéry

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Con el ejercito panameño

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